Maniquíes como lienzo
El maniquí se convierte en un soporte artístico donde la imagen trasciende la superficie para adquirir una nueva dimensión. A través del collage y la intervención manual, cada pieza transforma un objeto cotidiano en un cuerpo simbólico, capaz de transmitir emociones, recuerdos y narrativas abiertas.
Cada obra reúne referencias culturales, fragmentos de la memoria colectiva y elementos cargados de significado que dialogan entre sí. Más que representar una historia concreta, estos maniquíes invitan al espectador a descubrir conexiones personales, despertando interpretaciones diferentes en función de su propia experiencia y sensibilidad.
Cada maniquí es una pieza única, concebida como una obra tridimensional que invita a detenerse, observar y recorrer cada detalle desde distintas perspectivas. La combinación entre volumen, imagen y simbolismo convierte cada creación en una experiencia visual abierta al tiempo, la contemplación y la imaginación.
